Cuando hablamos de cualquier medicina, la dosis es fundamental para ver cómo es que esta nos afecta. Pero cada cuerpo es diferente y cada experimento es distinto. Estos y muchos más son factores que generan una pregunta para los científicos del Cannabis Medicinal. ¿Es posible definir una unidad estándar de THC?

¿Es posible recetar una dosis estándar de Cannabis?

Muchos se preguntarán si, al igual que con los medicamentos tradicionales, es posible que una dosis fija de Cannabis Medicinal mejore tanto la investigación como el tratamiento con esta planta.

Podría parecer una buena idea: En la parte de investigación, se podría pensar que una dosis estándar podría ayudar a comparar mejor los efectos, lo que a su vez ayudaría en el tratamiento, pues facilitaría prescribir la receta de dosis a los pacientes.

Sin embargo, la respuesta es no. Debido a la naturaleza de la planta, existen 2 principales complicaciones para que esto sea factible:

    • La forma de consumo: El vaporizar o fumar tiene un efecto casi inmediato y un rápido descenso, contrario a lo que sucede cuando es ingerida oralmente.
    • La tolerancia del paciente: Cada cuerpo es distinto, y existen muchos factores que podrían generar una mayor o menor tolerancia a los compuestos del Cannabis.

Dosis estándar de THC por la el Instituto Nacional de Drogas

A pesar de los desafíos mencionados, el Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) publicó recientemente una Solicitud de Información (RIF) sobre una dosis unitaria estándar de THC para la investigación del Cannabis.

Sin embargo, la NIDA pasó por alto el importante concepto de Índice Terapéutico, una medida de la seguridad y eficacia de un fármaco o medicación. Este incluye 3 elementos principales:

  • Dosis Letal (LD): Cantidad de una sustancia que probablemente causaría la muerte.
  • Dosis Tóxica (TD): Cantidad de una sustancia que probablemente causaría efectos secundarios peligrosos.
  • Dosis Efectiva (ED): Cantidad necesaria de una sustancia para provocar la respuesta biológica deseada.

Esto es muy importante, ya que cualquier dosis unitaria estándar de una sustancia terapéutica debería encontrarse entre una dosis efectiva y una tóxica (además de considerar, por supuesto, la forma de dosificación del medicamento, la frecuencia de las administraciones).

Sin embargo, esto es mucho más difícil de determinar en el caso del Cannabis, ya que no se cuenta con información de las dosis tóxicas y dosis efectivas.

El caso de la “dosis estándar” en la investigación del Cannabis

Según Nora Volkow, la directora del NIDA, es necesario establecer una unidad estándar de THC para los investigadores que exploran el uso médico del Cannabis, pues les permitiría comparar mejor los efectos de los diferentes productos y métodos de administración.

También les ayudaría a comprender algunas de las principales preocupaciones sobre el consumo del Cannabis, como su influencia en el cerebro inmaduro, y el riesgo de desarrollar trastornos y psicosis.

En un informe publicado por el Consejo Nacional Asesor sobre Abuso de Drogas en 2018, se propuso que, al igual que con el alcohol y otras sustancias, tener una medida estandarizada de cannabis permitiría un autocontrol mucho más sencillo.

Esto, por tanto, podría ser beneficioso para médicos y pacientes en cuanto a los posibles mal usos.

También ayudaría a definir una medida estándar para el consumo de cannabis ligero, moderado, regular, intenso y crónico, abordando no solo la frecuencia de uso (que es lo que se aborda actualmente), sino también las cantidades de THC consumidas.

Otro argumento de la necesidad de una dosis unitaria se presentó para medir el deterioro, o efecto del cannabis en aspectos de la vida diaria, como la conducción o el rendimiento escolar o laboral.

La propuesta del NIDA de una unidad de 5mg se basa en un estudio de 2019 que, en base a propuestas anteriores, propuso que una unidad estándar “debería basarse en la cantidad de activos farmacológicos constituyentes”.

Sin embargo, esta propuesta del NIDA está limitada solo al punto de vista del abuso. Hay que tener en cuenta que esto también podría ser útil para pacientes y médicos. De hecho, una de las razones principales por la que las personas se abstienen de consumir cannabis medicinal es la dificultad de crear un régimen de dosificación práctico.

Por el momento, los investigadores utilizan diferentes cantidades de cannabis, y THC en particular, lo que provoca resultados mixtos e inconsistentes.

Si bien existen varios factores que influyen en la unidad estándar además del THC (como el método de administración, la forma de dosificación y otros cannabinoides y terpenos), el contenido de THC es una variable principal, y estandarizarlo podría ser un primer gran paso para ayudar a médicos, pacientes, y usuarios recreativos por igual.

 

El caso en contra de una dosis estándar para la investigación del Cannabis

  1. Aunque hay muchos resultados potencialmente positivos de una dosis estándar de THC, no resuelve por completo el problema de los resultados de investigación inconsistentes, ya que hay miles de cepas con diferentes perfiles químicos, y el potencial efecto séquito.
  2. Los métodos de administración también pueden tener un impacto significativo en la forma en que el THC y otros químicos del cannabis se absorben y metabolizan.
  3. La variación genética de una persona puede influir en por qué a veces las personas reaccionan de forma diferente al mismo producto de cannabis. O podría ser causado por el perfil endocannabinoide único de cada uno. Se ha sugerido que la deficiencia de endocannabinoides podría ser la causa subyacente de diferentes condiciones de salud. Por tanto, una dosis estándar podría no funcionar en todas las personas.
  4. Existe el problema del amplio índice terapéutico del cannabis: En comparación con otras drogas, el consumo de THC necesario para una dosis letal es excepcionalmente alto. De hecho, la OMS declaró que tal dosis “no podría lograrse de manera realista en un ser humano”.
  5. El índice terapéutico se calcula dividiendo la dosis tóxica por la dosis efectiva, pero faltan datos toxicológicos de dosis-respuesta para el THC. Y la dosis efectiva puede variar entre distintos consumidores, lo que hace el índice terapéutico muy difícil de determinar.
  6. Limitar la investigación y el tratamiento del cannabis a una dosis estándar de 5mg de THC podría ser muy problemático para afecciones como la epilepsia y el autismo, que son comunes en pacientes pediátricos, y suelen utilizar una dosis mucho más baja.

Reflexión final

Si bien es una buena idea tener una dosis estándar de cannabis medicinal, es difícil de implementar, y tiene sus pros y sus contras.

Desde una perspectiva institucional, una dosis estandarizada podría ser muy beneficiosa, haciendo que el cannabis medicinal sea más accesible para investigadores, médicos y pacientes.

Pero desde una perspectiva neuropática, podría interferir con las propiedades naturales terapéuticas del cannabis, y limitar el rango de posibilidades al buscar el tratamiento óptimo de los pacientes.

Fuentes

  1. The Cannigma: A standard dose for cannabis pros and cons Ver enlace